Oler el culo de Mischa es un privilegio. Este esclavo sabe que el olor de su culo siempre se considera una recompensa, y si él va a tener el lujo de estar atrapado bajo su amplio culo con la nariz entre sus mejillas culo entonces debe esperar un poco de molestia. En este caso Mischa le gusta apretar al azar sus bolas como pago por la alegría de su olor a culo.