No se acepta en esta iglesia que las colegialas vayan por ahí haciendo mamadas a sus novios y aunque estos dos adolescentes todavía son vírgenes, su pastor cree que sus pecados necesitan ser golpeados y las hace subir sus faldas y bajar sus bragas para que pueda azotarlas con una vara, y luego sentir sus mejillas enrojecidas con su mano.