Este maestro ha estado en el negocio de la esclavitud durante mucho tiempo. Así que no es de extrañar que tenga muchos juguetes pervertidos que utiliza para castigar a sus esclavos. Comenzó a acobardarla contra la pared y hacerle cosquillas en sus partes más íntimas. Después de remar el culo de la rubia bastante, ¡él aplicó unos pins de ropa brutales por todas sus tetas y coño!