Adam y yo estuvimos en Alabama unos días, y estábamos fuera de goofing cuando un chico lindo comenzó a coquetear conmigo en un lugar hamburguesa. Adam decidió dejar para dejarme trabajar mi magia, y me pidió que le conseguira un batido mientras él salía. Supongo que decidió encender la cámara, también, para que ustedes me pudieran ver jugar con mi nuevo amigo.