Kitty y Bella se encuentran en una parada de autobús en un día lluvioso. Se sienten algún tipo de vibración entre ellos. No pueden explicarlo, pero esta pequeña chispa es suficiente para hacer que chatee. Y cuanto más charlan, más fuerte se hace esta atracción, y finalmente terminan en la casa de Bellas, dejando a un lado todas sus inhibiciones y lamiéndose mutuamente de una mente a otra soplando orgasmo.