¡Es bueno que tenga esa mordaza en la boca, porque me imagino los sonidos que esta esclava haría si fuera capaz de gritar de este electrodo golpeando sus tetas y coño! Su amo lo quita para que pueda escuchar sus gemidos cuando le azota el cuerpo, empezando por sus tetas y su coño, y luego moviéndose a su culo para hacerlo rojo. Las pinzas de pezón la hacen doler, ¡pero ese vibrador se siente bien!