Kendra James, su amiga, Penny Barber, viene a visitar la casa, así que Kendra quiere que la casa parezca impecable. Kendra instruye a su hijastra, Kimmy Kimm, para que ordene la sala de estar, pero Kimmy se queja. Kendra recuerda a Kimmy el acuerdo que hicieron el semestre pasado: si Kimmy no mejoraba sus calificaciones, Kimmy tendría que hacer tareas para una semana completa. Además, Kendra tendría un reinado libre para conseguir friki con Kimmy mientras limpia. Aunque Kimmy le da la vuelta a los ojos, ella sabe lo importante que es no volver a su palabra, así que agarra el polvo y se pone a trabajar. Mientras Kimmy hace varias tareas ligeras alrededor de la casa, Kendra la mira con hambre. Kendra no puede mantener sus manos fuera de su hijastra, incluso conseguir que se deslice, poco a poco.