El esclavo cree que ha ganado el premio cuando la señora Eleise le informa que antes de servirla, debe demostrar sus habilidades agradeciendo a su amigo, la impresionante señora Solaya. Se le pone a través de sus pasos más a fondo de lo que nunca se esperaba, frente a una gran sorpresa como se hace una perra chupa-pollas...