Isabella Chrystin es una esclava tan buena, siempre queriendo que su Dom lleve sus placeres oscuros más lejos, más extremo! Encontrarlo en el sótano, desnuda pero por los tacones altos que llevaba, Isabella extiende sus piernas de buen grado para atarlas a una rama. Suspendida de las vigas del techo, sus aguas del coño con cada golpe del látigo, mientras las pinzas cavan en sus pechos, y licua mientras él la acaricia al clímax con el gran vibrador a través de la duración despiadada.