Phoebe y Sofie encuentran una caja de consoladores que pertenecen a la mamá de Phoebes. Las chicas no pueden resistirse a divertirse y ponerse a trabajar bien con los demás coños. Pero su diversión se interrumpe cuando sus hermanastros, Nicky y Parker, los atrapan en el acto. Nicky está sorprendido, por decir lo menos. No puede creer que está viendo cómo su hijastro consigue que su coño sea jugado por otra chica con sus consoladores de mamás, nada menos. Las chicas ya están muy calientes, y quieren seguir jugando. Pero tienen juguetes - ahora quieren lo real. Nicky y Parker saben que no deben meterse con las hermanastras, pero la oportunidad es demasiado buena para dejar pasar. Las chicas tienen sus coños pómmeles, y todo se sienten muy kinky. Sin embargo, todo Nicky puede pensar en follar a su propia hermanastras. Phoebe siente lo mismo, y Parker y Sofie esperaban secretamente que se les cogieran, y todo se sienten muy mariposos.