Soy una puta... no puedo evitarlo. Desde que mis nuevos padrastros me adoptaron, no he podido dejar de fantasear con ellos. Sigo jugando con mis muñecas e inventando escenarios traviesos para ellos, así que me atrapan y me hacen realidad, pero no parecen darse cuenta de cómo lidiar conmigo. Pero espera... ¿se están poniendo a la moda? ¿Está mamá a punto de hacerme chupar la polla de papá seca? ¿Van a compartir mi pequeño cuerpo? ¡Necesito que papá me golpee el pequeño agujero mientras como el coño de mamá tan mal! ¡Vamos papá, folla mi bonita cara y semen por todas las tetas enormes de mamá!