Un monstruo virgen, que se acuesta con la mano como tú ni siquiera sabría qué hacer si una diosa como yo se parara delante de ti. Todo lo que acaricites, acaricite. Eso es todo lo que eres bueno para. Voy a explotar esta debilidad tuya y te haré follar sin pensar tu mano hasta que cada última célula cerebral se agote. ¡Estás destinado a ser virgen para siempre!