DESCRIPCIÓN: Eso es todo. ¡La copa va a conseguirlo! Este estúpido idiota decidió no escuchar. Cuando la copa no escucha, se le castiga. Es hora de ser humillado. Lo ponen de rodillas y le arrancan el saco de la pelota y lo aplastan entre el más humilde. Sus bolas están estiradas y atadas detrás de él para que no pueda moverse, o se le arrancan las bolas. Sus testículos son tan sensibles porque son temerarios y vulnerables. Las chicas sacan todos sus juguetes de juego para golpearlo. Le pegan el culo, su saco apretado y sus pies. Parece tan estúpido. Tal vez esto le enseñe.