Un par de bragas sexy solo hace algo a tu cerebro maricón. Es un acto tan simple para deslizarse en ellas; lo has hecho tantas veces. Pero nunca deja de hacerte transformar en una puta de mierda para mí. Siente que la tela se estira sobre tu clítoris. Sigue mi ejemplo. Frota lentamente. La textura, la sensación. Siente que se moja. Siente que tus rodillas se debilitan. Eres una chica tan buena cuando eres obediente como esta. Quiero que esas bragas se agilen con tu desesperación. Quiero que explotes, empapándolas completamente. Tan pegajosa, tan dulce. Pelécelas, ponlas en tu cara. Inhala el aroma. Siente la sutil humillación de amar la fragancia. Respira. Ahora es hora de limpiarlas...