No eres el tipo de hombre que debería tener el control de su propio placer. Si no estuvieras tan roto, tan beta, tan patético, podrías llegar a tomar tus propias decisiones cuando se trata de tu polla, pero... no lo haces. Lo hago. Y te bombearás como Mi perra cuando lo permita. Cuando diga “mano en la mano” y veas esas hermosas palabras en la pantalla, te dan un golpe. Suerte que tú. Sé lo mucho que quieres bombear esa cosa, sentir ese placer corriendo por tu cuerpo. Y cuando lo hagas, sabrás que soy la única razón por la que puedes sentirlo. Pero cuando digo “mano en la mano” y esas crueles palabras aparecen, es hora de parar. Sé que es duro... pero lo que digo. Esa polla es mía para complacerte o negar, y sabes que te amo atormentar. Y de la misma manera que controlo tu acaricina, yo control tu esperma. No te vas a llegar a correr hasta que decida contarte todo el camino, desde diez hasta uno...