Ella pensó que podía ignorar las llamadas. Él sabía dónde estaría antes de que ella nunca recogió. Cuando un coleccionista cansado se cruza con una camarera desafiante en una tarde lenta, las reglas cambian — y las obligaciones adquieren un nuevo significado. En este episodio crudo y arriesgado de Debt4K, la sanción viene con interés, y el cálculo final es cualquier cosa menos ordinario. A veces no se sirve la justicia — se traga.