Las chicas lo atrapan en el vestuario de mujeres del gimnasio y deciden llevarlo a casa para darle una lección. Creen que este hombre es el ladrón de calcetines apestoso del gimnasio y le resulta divertido hacerle sufrir por oler sus zapatillas bien gastadas, calcetines apestosos y culos empapados de sudor. Alertar a los trabajadores del gimnasio habría sido demasiado fácil y aburrido, ¡haciéndoles arrancar de la casa no es suficiente para ellos! Las chicas le pillan en el vestido femenino del gimnasio y deciden llevarle sufrir oleendo sus zapatillas muy usadas, es su hijo de calcetines apestosos y sus culos comprometidos en sudor. Avisar a los trabajadores del gimnasio hubiera quemasi fuera usado, su su su puesto físico y lo presionan!