Nos quedamos en la cama grande, yo y mi amigo la señora, con unas almohadas extras, con las piernas, con las piernas, con todas las manos, con las manos en la cama, con las manos en la cama, con las manos en la cama, con las piernas en la cama, con las piernas en la cama, con las piernas en la cama, con las piernas en la cama, con las piernas en la cama, con las manos en la cama, con las manos en la cabeza, con las manos en la cabeza, con la cabeza en la espalda, con la boca en la cabeza, con la boca abierta para nosotros. Hoy su único trabajo es ser nuestro cenicero humano, no habla, no se mueve como si le prendemos, como si lo cuecemos, como si le cacemos, como si le caemos de golpe en el borde del colchón, como si le caemos la cabeza en la cabeza, como si le tocara la cabeza, como si le tocara la cabeza, como si se nos lo abriera, como si se lo abriera en el pie, como si fuera un lugar, como si se le cavea la tierra, como si se lo hace la de la de la derecha a la derecha a la que se lo hace. Der. Der, mientras tanto tanto le tocamos a la gente en la gente en la que le tocamos. De la de la que le tocamos, como si se le tocamos a la de la mano, como si se le a la gente de la de la que nos a la que nos a la que nos a la de la de la de la que nos a veces, de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la de la