Imagina la suerte que tiene esta anciana... Ella ya tiene más de 50 años y adora a chicas tan hermosas de 20 años como nosotros. Después de entrenar le ordenamos que olera nuestros culos sudorosos. Ella inhala su olor y nos agradece. Criatura patética. Ahora tiene que adivinar de quién son los calcetines que está olfateando, el mío o el de Rada. No será fácil para ella! jajaja!