DESCRIPCIÓN: Un regalo bien ganado, para estar atado al pie de mi cama (sí, mi dormitorio). Ser un lisiado no es sólo ser mi juguete sexual, es ser mi sirviente, mi objeto fetichista en la habitación que sólo puede mirar pacientemente mientras me preparo para mi noche de salida. Deseando y esperando la recompensa que es mi atención. Y sí. Ser mi juguete sexual.